Pseudo Harem gira en torno a Eiji Kitahama, un estudiante de secundaria que se une al club de teatro soñando con la clase de popularidad —y con el grupo de chicas pendientes de él— que ha visto en el manga. Rin Nanakura, una estudiante de un curso inferior, actriz talentosa del club, decide complacer ella misma esa fantasía. Adoptando con total naturalidad personalidades bromista, dulce, distante y otras más en cuestión de segundos, crea alrededor de Eiji un divertido harén ficticio y convierte los momentos cotidianos en la sala del club en una sucesión de improvisaciones e interpretaciones cambiantes.
Lo que comienza como un juego desenfadado entre dos compañeros del club acaba convirtiéndose en una dinámica de cambios rápidos de personaje, réplicas espontáneas y una química cada vez más evidente. La frontera entre actuar por diversión y hablar desde el corazón empieza a desdibujarse, porque bajo cada papel que interpreta Rin hay un afecto genuino por Eiji, y cada nueva personalidad se convierte en otra forma de llegar hasta él. Construida en torno a la comedia escolar, la tensión romántica y la propia premisa teatral de la interpretación, Pseudo Harem desarrolla su idea central hasta convertirla en una historia de amor sobre dos estudiantes que descubren que los sentimientos reales pueden esconderse dentro de la ficción.