Miho Komatsu (小松 未歩) es una cantante y compositora japonesa de pop retirada, cuyo nombre está estrechamente vinculado al J-pop y a la música de anime. Se dio a conocer en la escena musical a través de una banda llamada Keyboard, y una maqueta enviada más tarde a Giza Studio le valió un contrato discográfico. Esa oportunidad dio inicio a la carrera en solitario que la convirtió en un nombre familiar entre los aficionados al pop japonés y a la música vinculada con el anime.
Su sencillo debut, Nazo, fue un éxito inmediato y marcó el tono de su trayectoria: pop melódico y cuidado, con un marcado sentido del gancho y la atmósfera. Con el tiempo, Komatsu reunió un catálogo considerable, con 26 sencillos y 11 álbumes. Su producción le dio una presencia constante en el pop japonés y ayudó a definir el sonido que muchos fans asocian con su obra.
Una parte importante del reconocimiento de Miho Komatsu procede de Detective Conan. Cuatro de sus canciones se incluyeron en The Best of Detective Conan, un álbum recopilatorio de la banda sonora del anime que vendió más de un millón de copias. Esa relación la hizo especialmente visible para los seguidores del anime y para quienes siguen los lanzamientos musicales de series de larga duración.
Además de sus propias grabaciones, Komatsu también compuso canciones para otros artistas, entre ellos Arisa Tsujio, Wands, Field of View, Deen y Rina Aiuchi. Su labor como compositora amplió su influencia más allá de sus propios discos y dentro del círculo más amplio de Giza Studio. Aunque está retirada, Miho Komatsu sigue siendo una figura destacada en las conversaciones sobre el pop japonés y la música de anime por su éxito, sus créditos como compositora y su perdurable asociación con Detective Conan.