World Is Dancing se sitúa en 1374, cuando Japón está desgarrado por el conflicto entre la Corte del Norte y la Corte del Sur, y el shogun de la Corte del Norte, Ashikaga Yoshimitsu, va cobrando fuerza como una figura cada vez más poderosa. En el centro está Oniyasha, hijo de Kanami y heredero de la troupe Kanze de intérpretes de sarugaku, que no deja de preguntarse por qué baila la gente.
Sensible, curioso y de una belleza deslumbrante, Oniyasha cambia tras encontrarse con una danza que le parece realmente “buena”. Ese impacto fugaz se convierte en el punto de partida de un camino lleno de risas, lágrimas, dudas y confrontación consigo mismo. A medida que conoce a personas que lo desafían e inquietan, se ve empujado a enfrentarse a las debilidades que han mantenido su espíritu velado. Paso a paso, Oniyasha empieza a buscar una nueva forma de danza, una que pueda responder a su pregunta, dar cauce a sus sentimientos y hablarle a un mundo definido por la transitoriedad, las convulsiones políticas y la belleza efímera.