En Wolf’s Rain, un mundo moribundo se mantiene en pie gracias a los últimos vestigios de una antigua leyenda: cuando llegue el fin, se abrirá un paraíso oculto, pero solo los lobos podrán encontrar el camino hasta él. Para sobrevivir en un mundo humano que ya no les deja lugar, los lobos que quedan se ocultan tras elaboradas ilusiones y se mueven sin ser vistos por ciudades en ruinas yermos desolados.
Kiba es el primero en seguir el rastro que parece llamarlo hacia esa promesa, y ese camino lo conduce a Freeze City, un asentamiento sombrío gobernado por el despiadado Lord Orkham. Allí conoce a Hige, Tsume y Toboe, otros tres lobos atraídos por la misma fragancia irresistible y la misma esperanza desesperada. Unidos por la búsqueda de las Flores Lunares, de las que se dice que guardan la clave de la puerta hacia su mundo ideal, los cuatro emprenden viaje a través de paisajes destrozados y ciudades que se desmoronan en busca de la tierra prometida.
Pero Wolf’s Rain es más que una simple peregrinación. El paraíso es solo uno de muchos destinos, y hay otros buscadores que también corren hacia él, dispuestos a hacer lo que sea necesario para alcanzar el legendario refugio antes de que el mundo se derrumbe por completo.