Wandance sigue a Kaboku “Kabo” Kotani, un estudiante de primer año del Instituto Ichiran que no desea otra cosa que pasar desapercibido en el instituto. La tartamudez le dificulta hablar en público y, tras un episodio embarazoso en la escuela secundaria, ha dejado el baile enterrado en el pasado. Mientras sus amigos se dirigen al club de baloncesto, Kaboku no deja de sentirse atraído por el club de baile, aunque la idea de unirse le sigue pareciendo muy lejana.
Todo cambia cuando ve bailar a Hikari Wanda. Wanda tampoco se siente especialmente cómoda con las palabras, pero en la pista dice exactamente lo que quiere decir, y esa sinceridad conecta de inmediato con Kaboku. Su ejemplo le da el valor para enfrentarse al recuerdo que lo ha frenado y dar sus primeros pasos de verdad hacia el club. Con Wanda y sus nuevos compañeros de club a su lado, Kaboku comienza el lento trabajo de mejorar su baile, aprender a expresarse con más libertad y ganar la confianza necesaria para convertir el movimiento en un lenguaje propio. Paso a paso, descubre que el baile puede transmitir los sentimientos que nunca ha sabido decir en voz alta, y que los recuerdos que va acumulando por el camino pueden cambiarle la vida.