Vampire Hunter D transcurre en un mundo donde la luz del sol se desvanece y los vampiros siguen dominando la noche, mientras la gente corriente vive con miedo y una clase cada vez más reducida de cazadores de recompensas persigue a estos depredadores casi inmortales. En este escenario sombrío, la historia sigue a D, un silencioso dampiro experto en la espada cuya naturaleza mixta, mitad vampiro y mitad humano, lo convierte en uno de los cazadores más peligrosos que existen.
Cuando Charlotte Elbourne es secuestrada por Meier Link, un venerado señor vampiro protegido por monstruos y poderes ocultos, su desesperada familia contrata tanto a los Hermanos Marcus como a D para traerla de vuelta. Los Hermanos Marcus son cazadores implacables que nunca dudan en completar un encargo, mientras que D aporta un enfoque más frío y solitario, moldeado por su propia estirpe y por su capacidad para situarse entre la humanidad y las criaturas que se alimentan de ella.
A medida que la persecución atraviesa un paisaje hostil en dirección al castillo de Meier Link, los rescatadores se enfrentan a una brutal elección: salvar a Charlotte o detenerla si su destino ya está sellado. La tensión central de la película nace de ese choque entre la compasión, el deber y la supervivencia, con D atrapado entre el mundo humano que lo teme y el mundo vampírico que lo reclama.