Kawaii dake ja Nai Shikimori-san sigue a Yuu Izumi, un estudiante de secundaria cuya vida cotidiana parece estar maldita por una mala suerte implacable. Al comenzar su segundo año, espera pasar más tiempo con su novia, Micchon Shikimori, que al principio parece la compañera de clase perfecta y adorable: una sonrisa dulce, un trato amable y una presencia serena que relaja a los demás. Pero cada vez que el peligro se acerca a Izumi, esa impresión cambia al instante. Shikimori se vuelve serena, atlética e imperturbable, y entra en acción con una confianza sorprendente para protegerlo de los accidentes y contratiempos que no dejan de acecharlo.
En la escuela, la vida de la pareja se construye a partir de momentos cotidianos que poco a poco dejan ver lo unidos que están. Las clases, los recados, las conversaciones informales, las rutinas después de clase y las pequeñas sorpresas de la vida diaria pasan a formar parte de su vínculo, y la mala suerte constante de Izumi le da a Shikimori repetidas ocasiones de demostrar lo confiable que puede llegar a ser. En lugar de apoyarse en grandes giros, la serie se centra en la calidez, el momento justo y la tranquilidad de saber que siempre habrá alguien ahí cuando algo salga mal.
Gracias a ese ritmo apacible, Kawaii dake ja Nai Shikimori-san convierte días sencillos en algo memorable. Las desventuras de Izumi y la firme determinación de Shikimori dan forma a una relación marcada por el cariño, la confianza y una emoción discreta, mientras que el contraste entre su primera imagen adorable y su faceta protectora e imperturbable aporta a la historia su encanto.