Seiken no Blacksmith se desarrolla tras la Guerra de Valbanil, un conflicto que terminó cuarenta y cuatro años antes, cuando las naciones supervivientes declararon la paz y proscribieron los contratos demoníacos que habían arrasado la tierra. En ese inestable mundo de posguerra, la inexperta caballera Cecily Cambell quiere honrar el legado de su familia protegiendo a la gente de la ciudad con la espada que heredó de su padre.
Su primera prueba llega en el mercado, donde un espadachín enloquecido ataca a varios civiles y Cecily se lanza a restablecer el orden. Pronto se ve desbordada y su arma se hace pedazos, pero un desconocido experto empuñando una espada de aspecto extraño interviene y salva la situación. Una vez pasado el peligro, Cecily acude a un herrero local para reparar la reliquia familiar y descubre que su salvador, Luke Ainsworth, podría ser la única persona capaz de realizar un trabajo tan delicado. Decidida a recuperar la espada que tanto significa para ella, sale a buscarlo y termina adentrándose aún más en su mundo.
Poco después, unos bandidos atacan un convoy que se dirige a la ciudad, y los agresores revelan su naturaleza no humana cuando aparece un demonio de hielo. Luke sospecha que se ha recurrido a un contrato demoníaco y hace uso de un poder sagrado para hacerlos retroceder. Entretanto, una figura encapuchada y sombría observa desde la distancia, insinuando que la paz posterior a la guerra quizá sea mucho más frágil de lo que parece.