Odayaka Kizoku no Kyuuka no Susume sigue a Lizel, un noble despreocupado que de pronto se ve en una ciudad que resulta inquietantemente parecida a la suya, aunque está claro que pertenece a otro mundo. En lugar de entrar en pánico, acepta la situación con una calma sorprendente y decide averiguar todo lo que pueda sobre el lugar en el que ha ido a parar. Para orientarse en este mundo desconocido, contrata a Gil, un aventurero veterano que le sirve a la vez de guía y protector.
A su lado, Lizel empieza a descubrir las normas, costumbres y ritmos cotidianos de esta nueva tierra, al tiempo que da sus primeros pasos en la aventura y en la vida de gremio. Vive toda la experiencia como un descanso inesperado de la rutina y encara cada novedad con curiosidad, no con miedo. Aunque sigue buscando la forma de volver a casa, también se conforma con aprovechar al máximo este extraño desvío y disfruta de la oportunidad de vivir de otra manera durante un tiempo. El resultado es una fantasía relajada centrada en la adaptación, la camaradería y el placer silencioso de convertir un desplazamiento accidental en una aventura.