Ubicado al fin del mundo, el Reino de Ozmargo está habitado por bestias de toda forma y tamaño, gobernado por un temible rey sin nombre. Tras una guerra de cien años entre Ozmargo y el reino humano vecino, se firmó un tratado de paz: cada año debe enviarse un sacrificio para ser devorado por el rey en la noche de la revelación.
Sariphi es el sacrificio humano número 99 y el más reciente. Aunque parece frágil, no le teme al rey y no tiene familia ni hogar al que regresar si logra escapar de su inminente destino. Intrigado por la audaz joven, el rey permite que Sariphi deambule por el palacio pese al desapruebo de su consejero, Anubis.
Poco a poco, el rey y Sariphi empiezan a acercarse, pero la noche de la revelación se aproxima rápidamente. Sin que ellos lo sospechen, el día fatídico desencadena una serie de sucesos que cambiarán el curso del destino no solo de Sariphi y del rey, sino también de sus respectivos mundos.