Kill Me Baby gira en torno a Yasuna y Sonya, dos compañeras de clase cuya amistad debería ser normal, pero nunca lo es. Yasuna es una chica de instituto aparentemente normal (?) que tiene la costumbre de lanzarse de cabeza al peligro y a las situaciones incómodas, mientras que Sonya es su mejor amiga y una asesina muy entrenada que intenta vivir como una estudiante corriente. El contraste entre ambas sostiene la comedia: la tozuda insistencia de Yasuna arrastra una y otra vez a Sonya a la vida escolar de todos los días, mientras que los reflejos letales y el instinto receloso de Sonya convierten hasta los momentos más simples en desastres de humor físico. Una conversación casual puede acabar con heridas; un simple abrazo puede salir muy mal; la muñeca de Yasuna, a menudo rota, se convierte en un recordatorio recurrente de que la amistad con una asesina nunca es sencilla; e incluso uno de sus momentos más pequeños puede derivar en un chiste sobre un cuello roto.
Adaptado de un manga de cuatro viñetas, Kill Me Baby convierte ese planteamiento en una comedia de ritmo vertiginoso construida sobre el tempo, los gags físicos y unas situaciones cotidianas cada vez más absurdas. Las rutinas escolares, los torpes intentos de parecer normales y el choque entre el entusiasmo desbordante de Yasuna y el autocontrol reservado de Sonya dan lugar a un relato de vida cotidiana de ritmo rápido en el que, en teoría, las apuestas son bajas, pero todo acaba desbordándose en el caos. El resultado es una serie definida por la fricción constante, en la que la amistad, las habilidades de asesina y la vida estudiantil corriente chocan una y otra vez de las formas más improbables.