Kamisama Hajimemashita sigue a Nanami Momozono, una chica cuya repentina caída de su vida cotidiana la deja con una responsabilidad inesperada: hacerse cargo de un santuario local y convertirse en la nueva diosa de la tierra. En el Santuario Mikage conoce a Tomoe, un yōkai zorro de lengua afilada, atado por un antiguo contrato y profundamente disgustado por servir a una humana. Su incómodo acuerdo se convierte en el eje de la historia, mientras Nanami aprende cómo se entrelazan el mundo humano y el mundo de los espíritus, y Tomoe empieza a enfrentarse a los sentimientos, lealtades y juramentos que lleva años intentando ignorar.
A lo largo de la franquicia, la comedia y el romance conviven con el conflicto sobrenatural y el drama íntimo de los personajes. La prolongada ausencia de Mikage, los misterios que siguen rodeando al santuario y el peso del pasado de Tomoe moldean el papel de Nanami como diosa en formación. La historia se amplía mediante material complementario y episodios OVA que retoman acontecimientos anteriores, profundizan el vínculo entre Nanami y Tomoe y revelan lo peligrosas que pueden llegar a ser las antiguas promesas cuando dioses, espíritus y humanos se cruzan. En lugar de centrarse en un único arco, Kamisama Hajimemashita construye un retrato más amplio del Santuario Mikage y de las personas ligadas a él, transformando un rescate sencillo en una relación duradera llena de humor, tensión y devoción.