Kamiina Botan sigue a Botan Kamiina, una estudiante universitaria de primer año de 20 años que vive en una residencia, mientras sus noches se van convirtiendo poco a poco en pequeñas reuniones para beber con sus compañeras de cursos superiores. En torno al sake, el whisky, el vino y otras bebidas reales, la serie construye su atmósfera a partir de conversaciones tranquilas, comidas compartidas y los pequeños rituales que surgen cuando todos empiezan a relajarse. La música, el cine y otras aficiones pasan a formar parte del intercambio, de modo que cada bebida revela una faceta distinta del reparto sin forzar la historia hacia un drama intenso.
En lugar de apostar por grandes giros, la serie se detiene en el ambiente, la química y los sutiles cambios que hacen que cada noche se sienta distinta. Como las bebidas están basadas en marcas reconocibles del mundo real, el escenario se mantiene cercano a la vida universitaria cotidiana, sin dejar de resultar íntimo y minuciosamente observado. El resultado es un retrato cálido de la vida cotidiana en el que la compañía, el gusto y la conversación importan tanto como las propias bebidas.