Irozuku Sekai no Ashita kara transcurre en un mundo en el que la magia del color da forma en silencio a la vida cotidiana, aunque Hitomi Tsukishiro ha crecido sin poder ver colores, sentir emociones ni conectar con las personas que la rodean. Su distancia del mundo la lleva a recorrer una vida llena de belleza que no puede percibir de verdad, y la tranquila tristeza de ese aislamiento define su existencia diaria.
Una noche, su abuela Kohaku lanza un hechizo bajo unos fuegos artificiales y una luz de luna que lleva 60 años recreando, y envía a Hitomi de regreso a 2018, a la época en que la propia Kohaku aún estaba en el instituto. Con poco tiempo para preguntarse qué está ocurriendo, Hitomi sigue las instrucciones de Kohaku, sube a un extraño tren conducido por una criatura amarilla y se adentra en un pasado que parece obedecer sus propias reglas ocultas.
Allí termina en la habitación del estoico artista Yuito Aoi. Cuando los dibujos de Yuito de repente llenan de color el mundo de Hitomi, ella se ve obligada a enfrentarse a un vínculo que todavía no puede explicar. Mientras intenta comprender cuál es su misión, Hitomi se ve arrastrada a las vidas que la rodean y al misterio de por qué el arte de Yuito puede despertar algo que creía perdido para siempre.