En ID:INVADED, el Sistema Mizuhanome abre una ventana a uno de los lugares más perturbadores que existen: la mente humana. Gracias a las llamadas «partículas de cognición» que el autor de un crimen deja en la escena, los detectives de la unidad policial especializada Kura pueden acceder a una representación virtual del inconsciente de un criminal, una extraña corriente de pensamientos conocida como «pozo de id», y buscar en ella pistas que revelen la identidad del culpable.
No todo el mundo puede entrar en un pozo de id. El requisito previo es haber matado a alguien, lo que convierte al exdetective Akihito Narihisago en un recurso poco común y preocupante. Conocido dentro de los pozos de id como «Sakaido», en otro tiempo fue un respetado miembro de la policía, hasta que la tragedia lo empujó al otro lado de la ley.
Incluso mientras está recluido, Narihisago sigue ayudando a Kura en las investigaciones. Su extraordinaria capacidad detectivesca continúa haciéndolo imprescindible, pero cuanto más se adentra en estos laberintos psíquicos, con más claridad ve que los casos que están resolviendo no son incidentes aislados. Detrás de esos asesinatos aparentemente independientes se esconde una verdad mucho más siniestra, y descubrirla puede ser la única manera de entender el mundo en el que se ha visto arrastrado.