Horimiya se centra en Kyouko Hori e Izumi Miyamura, dos compañeros de clase que parecen pertenecer a mundos completamente distintos. En la escuela, Hori es extrovertida, aguda y popular, pero al llegar a casa se convierte en la persona práctica de la familia: se ocupa de las tareas domésticas, cuida de su hermano menor Souta y mantiene la casa en funcionamiento mientras sus padres están fuera. Miyamura, por su parte, es visto como un chico callado y sombrío, aunque fuera del aula lleva las orejas perforadas, tatuajes y una personalidad más relajada, oculta bajo una apariencia corriente. Un encuentro fortuito saca a la luz esas facetas de ambos, y los dos empiezan a construir un espacio en el que pueden hablar con sinceridad en lugar de actuar para quienes los rodean.
A medida que Horimiya avanza, ese vínculo privado se convierte en un romance cálido de maduración ambientado en la vida escolar cotidiana. Las visitas después de clase, las bromas afectuosas, los pequeños gestos de cuidado y la lenta construcción de la confianza sostienen la historia, mientras el reparto se amplía para incluir a Toru Ishikawa, Yuki Yoshikawa, Remi Ayasaki, Kakeru Sengoku, Shu Iura y Sakura Kono. Sus amistades, enamoramientos, inseguridades y lazos familiares dotan a la franquicia de un aire coral más amplio sin perder la intimidad que la define, convirtiendo las rutinas diarias en un retrato amable de la aceptación, la comedia y el hecho de ser visto tal como uno es.