En el sumo profesional no hay categorías de peso. Es un deporte salvaje donde sobreviven los más fuertes, y cualquiera dispuesto a poner a prueba su temple puede subir al dohyo. Sin embargo, existe un requisito mínimo de tamaño para ser luchador profesional, y el joven Hinomaru Ushio, por más talentoso y trabajador que sea, no lo cumple. Este chico pequeño tiene un gran sueño: alcanzar la clase más alta del sumo, Hinoshita Kaisan. La única forma de que pueda hacerse profesional es convertirse en el Yokozuna de la secundaria, un título que se otorga al luchador más fuerte de los torneos escolares.
Ushio está bajo mucha presión y, además, cuenta con un límite de tiempo. Si no muestra sus habilidades en los torneos de secundaria, podría perder para siempre la oportunidad de ser profesional, y las probabilidades están en su contra. En vez de matricularse en el instituto Ishigami, la mejor escuela de sumo de Japón, se inscribe en el instituto Odachi y debe crear un club de sumo desde cero con el único miembro dedicado, Shinya Ozeki. El instituto Odachi es el verdadero desvalido del mundo del sumo, pero Ushio tendrá que esforzarse con todas sus fuerzas si quiere llegar a ser profesional.