High Card sigue a Finn, un huérfano espabilado que descubre que su orfanato está a punto de cerrar debido a problemas económicos. Con la esperanza de reunir suficiente dinero para salvarlo, se dirige a un casino para probar suerte, pero acaba atrapado en una violenta persecución en coche y en un sangriento tiroteo provocados por la carta «de la suerte» de un hombre. Finn pronto descubre que el orden mundial está determinado por un conjunto de 52 cartas X-Playing, cada una de las cuales otorga una habilidad sobrehumana distinta a quien la posee. Esos poderes están ligados a la fuerza oculta del «buddy» de cada persona, y las cartas dispersas se han convertido en el objetivo de coleccionistas, criminales y del propio reino. En el centro de esa lucha se encuentra High Card, un grupo secreto de jugadores al que el rey de Fourland encarga directamente recuperar las cartas perdidas mientras trabajan en secreto como empleados de la lujosa fabricante de automóviles Pinochle. Reclutado como quinto miembro del grupo, Finn se une a ellos en misiones peligrosas que lo ponen frente a frente con la rival Who's Who, una empresa automovilística obsesionada con derrotar a Pinochle, y con los temidos Klondikes, una infame familia mafiosa. A medida que chocan la justicia, el deseo y la venganza, High Card se convierte en una frenética batalla entre jugadores obsesionados con las cartas. En un reino donde los modales, la dignidad y la voluntad de apostar la propia vida pueden decidir el resultado, Finn y sus compañeros se ven arrastrados a un enfrentamiento cuyas consecuencias van mucho más allá de la mesa. «Todo lo que necesitas en la vida son modales, dignidad y la voluntad de apostar tu propia vida.»