Helck comienza tres meses después de que un héroe humano derrotara al Rey Demonio, mientras la humanidad celebra lo que debería haber sido una victoria decisiva. Sin embargo, en el mundo demoníaco, la muerte del rey deja al reino sumido en la incertidumbre, y se convoca un torneo para elegir a su sucesor antes de que todo se venga abajo. La competición está supervisada por Vermilio, la impetuosa pero formidable integrante de los Cuatro Reyes Celestiales, que de inmediato desconfía de un participante por encima de todos los demás: Helck, un héroe humano que afirma abiertamente odiar a la humanidad. Su fuerza arrolladora y la facilidad con la que se gana la simpatía de los demás hacen imposible descartarlo, al tiempo que Vermilio se empeña cada vez más en averiguar qué es lo que realmente pretende.
A medida que el torneo avanza, la crisis se extiende más allá de la arena. Empiezan a llegar informes de desapariciones de humanos en varias localidades, y la caída del castillo de Urum plantea inquietantes interrogantes sobre el equilibrio entre el mundo humano y el mundo demoníaco. Vermilio vigila cada movimiento de Helck y redobla sus esfuerzos por sacar a la luz sus verdaderas intenciones y obligarlo a cometer un error, mientras Helck viaja junto a la extraña criatura alada Piwi y otros aspirantes al trono. Lo que empieza como una pugna por el trono acaba convirtiéndose poco a poco en un conflicto de mayor alcance para determinar de qué lado está realmente Helck, antes de que el mundo demoníaco se vea amenazado por un peligro aún mayor.