En Golden Boy, Kintarou Ooe es un experto en trabajos a tiempo parcial que recorre Japón en su bicicleta, la Mikazuki 5, aceptando cualquier empleo que encuentra. Cada encargo lo sitúa en un entorno distinto y convierte el trabajo cotidiano en lecciones que van mucho más allá de los conocimientos académicos. Por el camino, se topa con corrupción política, malentendidos románticos y situaciones tan incómodas como reveladoras, lo que lo obliga a aprender sobre las personas, el esfuerzo y las realidades de la vida adulta.
Impulsado por un gran espíritu aventurero y una inconfundible debilidad por las mujeres hermosas, Kintarou se entrega por completo a cada tarea, por extraña que parezca. Lo que empieza como una sucesión de trabajos raros se convierte en una educación itinerante que mezcla comedia disparatada con un discreto sentido del propósito, mientras avanza entre el trabajo, las relaciones y la posibilidad de que sus experiencias algún día le permitan causar un impacto significativo en el mundo. Para Kintarou, la educación adopta muchas formas, y cada desvío pasa a formar parte del viaje.