Getsuyoubi no Tawawa, conocida en inglés como Tawawa on Monday, sigue a Oniisan, un asalariado corriente cuya rutina de los lunes incluye acompañar a la estudiante de secundaria Ai-chan durante su trayecto en tren para protegerla de los acosadores. Lo que empieza como un breve gesto de amabilidad se convierte poco a poco en un pequeño ritual semanal, en el que ambos pasan el tiempo justo para intercambiar regalos, hablar de sus vidas y aliviar el peso de la semana que tienen por delante. Para Oniisan, esas conversaciones tranquilas se convierten en una forma de sobrellevar la tristeza del lunes; para Ai-chan, son una oportunidad de ofrecerle a cambio pequeños momentos de aliento.
La franquicia también reúne a muchas otras chicas —todas ellas con cierto rasgo atractivo— y a los amigos y compañeros varones que las rodean, utilizando esos encuentros para alegrar unos lunes que, de otro modo, serían corrientes. En lugar de avanzar hacia un único arco dramático, Getsuyoubi no Tawawa se centra en estas interacciones recurrentes y en la calidez, la incomodidad y el ligero fanservice que definen el encanto semanal de la serie.