Doukyuusei transcurre durante un único verano de instituto y sigue el vínculo silencioso que se va formando entre Hikaru Kusakabe, un guitarrista despreocupado de una banda de rock, y Rihito Sajou, un alumno brillante que tiene dificultades para seguir el ritmo cuando su clase se prepara para interpretar una canción coral. Cuando Kusakabe ve a Sajou ensayando solo, se ofrece a ayudarlo y, lo que empieza como un pequeño gesto, poco a poco se convierte en un motivo para que ambos pasen cada vez más tiempo juntos.
A medida que continúan los ensayos, sus diferencias aportan a la historia tanto tensión como calidez. Kusakabe transmite una confianza natural y se desenvuelve por el mundo con soltura, mientras que Sajou carga con la presión de ser el mejor y con la incertidumbre propia del crecimiento. Entre las expectativas del instituto, el futuro que se abre ante ellos y unos sentimientos que ninguno de los dos puede expresar con facilidad, Doukyuusei deja que cada conversación y cada sesión de práctica compartida profundicen su vínculo. La película construye su carga emocional a través de pequeños momentos más que de grandes declaraciones, de modo que el entorno veraniego, la música y el ritmo cambiante de su relación se sienten íntimos y cuidadosamente observados.