Death Parade transcurre en Quindecim, un tranquilo bar suspendido entre la vida y el más allá, donde parejas de recién fallecidos se ven obligadas a participar en juegos que revelan quiénes fueron realmente. Bajo la supervisión de Decim, un camarero sereno e inescrutable que actúa como árbitro, partidas de billar, dardos, bolos y otros concursos se convierten rápidamente en pruebas implacables, porque cada movimiento puede determinar si un alma será reencarnada o arrojada al vacío. La elegante pulcritud del bar no hace sino aumentar la inquietud, transformando cada enfrentamiento en una confrontación con el miedo, el arrepentimiento, el egoísmo, la compasión y los instintos que las personas conservan incluso después de morir.
La llegada de una misteriosa mujer de cabello negro que no recuerda nada de sí misma desestabiliza la rutina de Decim y lo empuja a cuestionar los límites del sistema al que sirve. Mientras continúa juzgando a los muertos, empieza a enfrentarse al verdadero sentido de esos juicios y al valor que tiene la vida humana cuando cada recuerdo, relación e impulso queda al descubierto bajo presión. Con una mezcla de tensión psicológica, melancolía y estallidos de violencia, Death Parade convierte cada juego en una prueba tanto del carácter como del destino.